Para mirar esas pequeñas cosas que ayudaron aunque no hayan resuelto todo.
Esta página es una idea, no una regla.
Podés copiar la estructura, cambiar los colores, escribir otras cosas, dibujar, pegar papeles o simplificarla completamente.
Vas a rodear una figura tuya con pequeñas cosas que estuvieron presentes.
Primer paso
Dibujá en el centro una figura que te represente.
Cuando preguntarte ‘¿qué gran cosa buena pasó?’ te deja en blanco, cambiá la escala. Buscá microexperiencias de apoyo, alivio, conexión o cuidado sin negar lo difícil.
No busques algo espectacular. Una canción, una caminata o diez minutos de silencio alcanzan.
¿Qué hizo un día difícil apenas más llevadero?
¿Quién estuvo?
¿Qué gesto recuerdo?
¿Cuándo sentí un poco de calma?
¿Qué pude hacer por mí?
¿Qué funcionó aunque fuera diez minutos?
¿Qué pequeña ayuda había pasado desapercibida?
¿Qué me gustaría repetir?
¿Qué todavía necesito además de esto?
Dirigir la atención hacia experiencias pequeñas puede ampliar el registro de una etapa.
No niega las dificultades: incluye señales de apoyo y momentos de alivio que pueden quedar eclipsados por experiencias más intensas.
Usá stickers como flechas.
Pegá un recorte por cada gesto.
Hacé una lista breve sin dibujar la figura.