Para empezar a reconocer patrones de activación y recursos que te hacen bien.
Esta página es una idea, no una regla.
Podés copiar la estructura, cambiar los colores, escribir otras cosas, dibujar, pegar papeles o simplificarla completamente.
Vas a escribir dos columnas y elegir un ajuste posible para vos.
Primer paso
Dividí la hoja en ‘LO QUE ME INQUIETA’ y ‘LO QUE ME TRAE CALMA’.
Separar contextos que te inquietan de cosas que te traen calma puede mostrar patrones propios. No todo se puede cambiar; buscá dónde hay un pequeño margen de acción.
Pensá en situaciones concretas de estos días, no en cómo ‘deberías’ sentirte.
¿Qué situaciones se repiten cuando me inquieto?
¿Qué me trae calma de verdad a mí?
¿Qué no depende de mí?
¿Cuál es un cambio pequeño posible?
¿Qué patrón noté?
¿Qué recurso ya está a mi alcance?
¿Qué no necesito resolver hoy?
Registrar contextos asociados a estados emocionales puede ayudar a reconocer patrones.
Conocerlos puede orientar decisiones preventivas y formas de autocuidado ajustadas a cada persona.
Dibujá símbolos en vez de palabras.
Hacé una página para cada lado.
Usá un color para lo que podés modificar.