Para recordar qué querés construir y por qué realmente importa.
Esta página es una idea, no una regla.
Podés copiar la estructura, cambiar los colores, escribir otras cosas, dibujar, pegar papeles o simplificarla completamente.
Vas a conectar cada meta actual con una razón personal para quererla.
Primer paso
En el centro escribí ‘MIS METAS AL MOMENTO’.
Esto no es una lista de productividad. El centro está en el significado que tiene cada meta para vos, no en cuánto hacés.
Podés incluir metas pequeñas, como descansar más, leer o tener tiempo para vos.
¿Esta meta es realmente mía?
¿La seguiría queriendo si nadie la viera?
¿Qué valor representa?
¿Qué experiencia espero sentir?
¿Qué versión pequeña puedo empezar hoy?
¿Qué metas comparten un valor?
¿Cuál se siente más propia?
¿Hay alguna expectativa que ya no quiero sostener?
Las metas pueden sentirse más significativas cuando se vinculan con valores personales y razones propias.
Preguntar por qué ayuda a distinguir objetivos elegidos de expectativas que incorporamos sin revisarlas.
Pegá imágenes dentro de las burbujas.
Usá una flor con un pétalo por meta.
Elegí solo una meta y explorá varias razones.