Para cuando tu mente está recordando solamente una parte de lo que pasó.
Esta página es una idea, no una regla.
Podés copiar la estructura, cambiar los colores, escribir otras cosas, dibujar, pegar papeles o simplificarla completamente.
Vas a poner al lado de la historia que más se repite otra mirada que incluya lo que quedó afuera.
Primer paso
Dividí la hoja en dos columnas: ‘LA HISTORIA QUE ESTOY RECORDANDO’ y ‘LA HISTORIA MÁS COMPLETA’.
Después de una ruptura, una amistad terminada o una decisión, podemos recordar solamente lo hermoso, lo malo, lo perdido o nuestros errores. No se trata de borrar recuerdos ni de convencernos de que ‘fue para mejor’.
Elegí una experiencia que puedas mirar hoy sin exigirte encontrar una conclusión.
¿Qué hechos estoy dejando afuera?
¿Qué recuerdo con más intensidad?
¿Qué estoy idealizando o demonizando?
¿Qué fue lindo realmente?
¿Qué fue difícil realmente?
¿Qué aprendí?
¿Qué necesito recordar cuando idealizo la situación?
¿Qué columna fue más difícil de escribir?
¿Qué matiz apareció que antes no veía?
¿Qué parte aún no puedo saber con certeza?
La memoria autobiográfica es reconstructiva y selectiva. El estado emocional puede influir en qué recordamos y cómo lo interpretamos.
Incluir información fuera de la narrativa dominante puede favorecer una perspectiva más flexible y matizada.
Usá dos colores, uno para cada columna.
Hacé dos páginas enfrentadas.
Escribí solo un recuerdo y un matiz.